Atenas es el único equipo de la Liga Nacional que disputó las 35 temporadas en la máxima división. Salió campeón en nueve oportunidades y perdió siete finales, siendo así el equipo más ganador. Sin embargo, hoy está muy lejos de esos momentos de gloria y uno de los conjuntos más grandes de nuestro país está al borde del descenso. Ocurrió en el fútbol, rugby o hockey sobre césped, está muy cerca de suceder en el básquet. Los dirigidos por Osvaldo Arduh esquivaron la primera bala en Sunchales al imponerse a Libertad por 85-81, pero apenas consiguieron el primero de los dos éxitos que necesitan. Mañana, en el cierre de la etapa regular (se jugarán los 10 partidos a las 21.30), visitarán a Estudiantes de Concordia. Además de conseguir el triunfo, los cordobeses necesitan que Quilmes de Mar del Plata se imponga en el clásico a Peñarol por no más de 30 puntos para zafar de los playouts. De darse ese panorama, ambos marplatenses lucharán por la permanencia.

En un muy duro enfrentamiento, Nicolás Romano fue quien tuvo las llaves para abrir el duelo en el primer cuarto:marcó 11 de los 24 puntos con los que Atenas terminó ese parcial inicial (24-16). El alero finalizó con 26 puntos en 38 minutos.

Pero la producción del experimentado no fue solamente lo que mantuvo en pie al Griego, quien defendió fuerte y siempre se mostró entero. Después de ceder un poco en el segundo y tercer cuartos, todo se complicó en el último parcial cuando Libertad pasó a ganarlo por 61-59. Sin embargo, los visitantes mostraron su garra. Un triple de Franco Baralle (13) más otros de Bruno Barovero (10) y la fortaleza de Fernando Martina bajo el aro (16 y 10 rebotes) le dio tranquilidad en un reducto sumamente complicado. A Libertad ni siquiera le alcanzó la altísima producción de Martín Cuello, autor de 32 puntos.

Atenas nunca descendió y no quiere que la mancha se dé en este 2019. El Griego promete seguir luchando.