Se vivió un momento muy especial para la familia de Ayrton Senna y para todos los fanáticos del automovilismo, ya que el Papa Francisco recibió el miércoles la escultura del ídolo brasileño que fue realizada por Paula Senna, sobrina del tres veces campeón del mundo. A su vez, Bianca Senna, hermana de Paula y directora del Instituto Ayrton Senna, también le regaló al sumo pontífice un casco de su tío.

“Fue un día muy emocionante. Es un honor poder venir al Vaticano y encontrarme con el Papa en la semana de Pascua para entregar una obra tan especial de mi hermana Paula. Él agradeció y elogió el busto. El sermón de hoy fue sobre pedir a Dios en las dificultades y eso me recordó mucho el Ayrton, porque él hacía siempre eso “, expresó Bianca.

La acción forma parte de un homenaje a Senna en 2019, año marcado por los 25 años de legado del tricampeón mundial de F1. “Mi Ayrton” es una escultura cuyo proceso de creación y ejecución se puso en marcha en 2016, cuando la madre del piloto, Neyde Senna, hizo el encargo personal a la nieta, la artista plástica y compositora Paula Senna Lalli.

La obra fue exhibida al público este miércoles por primera vez durante el encuentro de Bianca Senna con el Papa y ahora es parte del acervo del Vaticano: “Me quedé muy honrada en tener mi obra siendo entregada al Papa Francisco”, dice Paula, que acaba de nacer su segundo hijo, y por eso fue representada por Bianca.