En dónde quedó el cansancio físico y mental después de ganar la Liga de las Américas, apenas cinco días atrás, completar 13 partidos en apenas 35 días y disimular la ausencia de Nicolás Aguirre, el base titular.

San Lorenzo respondió con la jerarquía individual y, tal vez, la mejor demostración de juego de equipo de la temporada.

¡Qué primer tiempo jugaron! No los 18 que pisaron la cancha, también los cuerpos técnicos y cada uno con su pizarra, al milímetro.

Pero después, más allá del scouting, aparece Marcos Mata con notable efectividad (15 puntos, 4-4 triples), el endiablado uno contra uno de Dar Tucker, ambos contra Rodney Green, importante en ataque pero permeable en defensa.

Y qué decir de la lucha en el juego interior de Sam Clancy para bancar físicamente a Jerome Meyinsse y Joel Anthony, prolijo para anotar en la pintura, cerquita del aro, e implacable para defender su tablero con rebotes, tapas o correcciones.

Instituto también gozó de los chispazos de Faca Piñero (2 triples) y la habitual anotación de Luciano González, candidatazo a mejor sexto hombre.

Todo muy parejo, con San Lorenzo más acertado en el triple (7-13 vs. 3-11) y los cordobeses con más presencia en la zona pintada: 20 a 8, con 6 rebotes ofensivos.

Pero en la segunda parte San Lorenzo prendió el turbo. No aflojó su efectividad con el tiro exterior (15-30 triples) y defendió como lo puede hacer, cara a cara y solidario en las rotaciones de todos para evitar los tiros largos de Instituto, su arma letal, esta vez muy bien anulada.

Hay mucho por jugar por delante, 16 partidos en 40 días, pero con la ventaja acumulada todo indica que será otra vez el 1 de la regular.