Antes que Messi y Ronaldo, antes de Maradona y de Pelé. el primer gran ídolo del fútbol mundial también fue argentino y se llamaba Alfredo Di Stéfano. Porteño, nacido en 1926, la Saeta Rubia es la máxima gloria del Real Madrid, donde ganó nada menos que cinco Copa de Campeones (la actual Champions), y tiene un dato estadístico único: fue el único técnico que salió campeón con River y Boca. En la previa de la Súper final de la Libertadores en el Bernabéu que tantas veces lo vio brillar, recordamos su historia.

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Di Stefano debutó en River en 1945 pero, tapado por La Máquina (para algunos la mejor delantera de la historia), se tuvo que ir a préstamo a Huracán. Su explosión sería dos años más tarde, cuando volvió a Núñez y anotó 27 goles en 30 partidos para ser goleador del torneo y dar su primera vuelta. En 1947 también fue campeón del Sudamericano con la Selección y, antes de irse a Millonarios de Colombia, en 1949, dejó otro título en Núñez. Se fue con 49 gritos en 66 encuentros y una curiosidad: en un Súper contra Boca sustituyó en el arco al gran Amadeo Carrizo durante más de media hora. La Banda ganó 1-0.  

Di Stéfano en su época en River. Un goleador temible.

Luego de triunfar en Colombia y convertirse en leyenda en el Real Madrid, Di Stéfano arrancó su carrera como director técnico. Fue Alberto J. Armando, histórico dirigente de Boca que le da nombre a la Bombonera, quien confió en él para conducir al equipo en 1969 y la Saeta estuvo a la altura del desafío: ganó la Copa Argentina y el Nacional, en el Monumental, tras empatar 2-2 el superclásico.

Di Stéfano ganó dos títulos en Boca.

Su carrera lo llevó nuevamente a España pero, en 1981, regresó a River y volvió a ser campeón. Se quedó con el Nacional de 1981 y así su leyenda creció todavía más: aún hoy nadie pudo consagrarse como técnico en los dos clásicos rivales. Tuvo un segundo paso por el banco de Boca en 1985, pero en esa ocasión los resultados no se le dieron.

El Pato Filliol y Di Stéfano en los festejos de River campeón.

Hasta que los números imposibles de Messi y Ronaldo lo fueron superando, Di Stéfano ostentó records en Real Madrid y España durante muchos años. Cinco Champions, siete Ligas, 396 partidos y 308 goles en la Casa Blanca, donde también fue presidente honorario, dejan en claro por qué fue uno de los más grandes de la historia. La Saeta falleció el 7 de julio de 2014, a los 88 años.

Di Stéfano homenajeado en 2003, junto a Florentino Pérez.